jueves, 10 de septiembre de 2015

Duncan. Pecados I.

Duncan Thausam

Pecados I


El sol acaba de salir hacía poco por el este, y la ciudad de Ventormenta comenzaba a despertar ahora. Aún había algunos que despertaron antes del alba para llevar acabo sus tareas, Duncan era uno de esos, y se encontraba ahora en pie frente a la Catedral. Con un suspiro, comprobó que llevaba bien abrochada la chaqueta, que estaba alisada y que sus pantalones no tenían algún agujero traicionero. Sonrió al ver que todo estaba en orden, se peinó un poco la melena con ambas manos y se encaminó, subiendo por la escalinata que llevaba al interior del recinto sagrado.

Dejó su arma a la entrada y caminó por la inmensa estancia, donde la luz que entraba por la vidrieras hacía parecer a aquel lugar realmente un sitio sagrado. El silencio inundaba todo, apenas había gente tan temprano salvo los sacerdotes y paladines habituales, y sus pasos al entrar resonaron por la estancia.